Este artículo es la continuación de este otro “¿Porqué estás hinchada y no adelgazas?“, si no lo has visto ya, deberías hacerlo antes de leer éste, todo tendrá más sentido para tí.

Las Herramientas de tu Cuerpo que Pueden Sabotear tu Pérdida de Peso?

 

En el artículo anterior hemos visto cómo nos intoxicamos diariamente y también cuáles son las 3 “bolsas de basura” principales que genera nuestro cuerpo y porqué lo hace, y hemos visto también las consecuencias estéticas de ello.

Hoy vamos a abordar cuáles son las herramientas que tiene nuestro cuerpo para deshacerse de esas “bolsas de basura”, qué filtros utiliza para esto, por qué a veces no funcionan correctamente y qué implica esto para ti, ¿qué te parece?, ¿comenzamos?.

excretorBien, ¿cómo se elimina todo esa basura entonces?. Bueno pues de esto se encarga el sistema excretor que está formado por los riñones (sistema urinario), la piel, los pulmones y el hígado.

Podríamos decir que los riñones eliminan urea y agua por medio de la orina, el hígado elimina ácido úrico también a través de la orina y otros restos a través de las heces, la piel elimina agua a través del sudor y los pulmones eliminan el CO2 y una parte de agua también al expirar el aire.

El caso es que como pu
edes ver hay 4 órganos que actúan como filtros para eliminar esta basura, los riñones, el hígado, los pulmones y la piel.

Estos órganos, estos filtros trabajan las 24 horas del día desde que nacemos hasta que morimos. Bueno pues verás, esto te va a encantar:

Se sabe que tu corazón bombea 5 litros de sangre por minuto en estado de reposo, eso quiere decir que por cada uno de estos órganos pasan, al menos, 5 litros de sangre por minuto para ser filtrados.

Entonces en una hora pasan 5 litros x 60 minutos = 300 litros de sangre, y como el día tiene 24 horas esto hace un total de … 7200 litros de sangre a filtrar diariamente. ¡WOW!

¡Espera, espera!, pongamos que 1 litro de sangre tenga un peso de 1 kilo (realmente pesa algo más porque la sangre es
más densa que el agua), entonces estamos hablando de que por cada uno de estos órganos que sirven de filtros y que tienen que eliminar las basuras del interior de tu organismo, pasan diariamente 7200 kilos. ¡Ves!, al final estamos hablando de un camión de 7,2 toneladas diariamente, ya te lo dijimos en el artículo anterior.

Y ¿te has parado a pensar el tamaño que tienen estos órganos?, para que te hagas una idea un pulmón o el hígado ocupan, más o menos, como dos puños juntos y cada riñón tiene el tamaño de un puño. Ahora compara ese tamaño con el de un camión de 7 toneladas, y pon el camión a trabajar durante toda la vida de una persona. ¿Qué crees que pasará?, exacto, cada X tiempo hay que cambiar el camión.

Afortunadamente el cuerpo humano es mucho más eficaz y gracias a eso no tenemos que cambiar estos órganos, lo que sería un poquito traumático, pero al fin y al cabo son filtros y los filtros hay que limpiarlos de vez en cuando ¿no te parece?.

Si nuestro cuerpo genera 3 bolsas de basura y nuestros filtros eliminan 3 bolsas de basura no hay ningún problema, pero cuando los filtros se obstruyen ya no eliminan al 100%. Ahora imagina por un momento que están eliminando basura al 70% por ejemplo, ¿qué sucede con ese 30% de basura que no consigue eliminarse?.

Esa basura que nuestro cuerpo tiene que eliminar son ácidos (dióxido de carbono, ácido úrico, colesterol, …) y se quedarán una parte en los propios órganos encargados de eliminarlos, otra parte quedará en el sistema circulatorio y otra parte se filtrará al tejido intersticial, provocando entre otras cosas hinchazón, retención de líquidos, aumento de peso y degradación celular.

Para que te hagas una idea, piensa cómo estarías si tuvieses que vivir en un lugar que se encuentra plagado de porquería por todas partes, bueno pues a nuestras células les sucede lo mismo, tienen que vivir en un entorno limpio pero estarán viviendo en un lugar cada vez más sucio y que además las agrede y esto, más allá de los efectos estéticos, puede provocar problemas de salud muy graves.

Y ahora es posible que te preguntes, y ¿cómo podemos limpiar esos filtros para que vuelvan a funcionar mejor?, es una buena pregunta y es justamente lo que vamos a ver en el próximo artículo, y no solo esto sino también cómo facilitar la eliminación de todas esas toxinas que hemos ido almacenando.